Prensa: "La luz proviene de ahí"

ARTFORUM

- Gaby Cepeda

 

Estoy harta de la tendencia de las exposiciones exclusivamente de mujeres. Muchas de ellas se organizan de manera descuidada, asumiendo lxs curadorxs que el hecho de compartir género es terreno común suficiente para justificar una muestra. Afortunadamente, ese no fue el caso en “La luz proviene de ahí” (The Light Comes from Within), una reflexión cuidadosa que reúne obras de jóvenes artistas mexicanas. Aquí, las relaciones que las piezas tejían entre sí permitieron nuevas lecturas.

 

La pieza más destacada —y ancla temática de la exposición— fue Cantando himnos en el jardín atrás de Walgreens (2020), de Astrid Terraza. Su imaginería, en colores acrílicos planos y brillantes sobre un gran lienzo sin bastidor, podría recordar las ilustraciones de algún tratado espiritual del siglo XIX en el que todos los seres están ordenadamente asignados a lugares dentro de una jerarquía inflexible. Pero Terraza subvierte ese orden rígido proponiendo uno alternativo que coloca las relaciones en el centro, por encima de los individuos. La obra se divide en dos mitades claramente diferenciadas. A la izquierda, una mujer ligeramente vestida se sostiene los pechos y cruza las piernas en una postura ligeramente protectora. A su alrededor flotan sigilos circulares con delicadas imágenes de trenzas de cabello, células y cigotos, así como pequeños gráficos del paso de las estaciones. A la derecha, troncos de árboles curvos se entrelazan, floreciendo con formas que parecen al mismo tiempo limones y ovarios, pero dotadas de rostros sudorosos que miran de reojo a la mujer. Una larga trenza de cabello sintético cuelga desde la esquina superior izquierda del cuadro.

 

Igualmente preocupada por el cuidado, aunque desde una postura opuesta, estaba Dos vértebras (2021), la escultura de fieltro hecha a mano y de gran formato de Paloma Rosenzweig. El material blando y maleable trabajado en formas tridimensionales intrincadas subraya la ductilidad del cuerpo humano frente a la rigidez del saber médico, que clasifica todo organismo como normal o anormal, sano o enfermo. Las esculturas de Berenice Olmedo, que emplean ortesis ready-made —dispositivos médicos prescritos para modificar o “corregir” desviaciones de la norma ortopédica— parecen compartir esta crítica. Olmedo obtiene estos artefactos voluminosos en mercados locales, enfocándose especialmente en los destinados a niñxs: muchos presentan estampados y colores infantiles, como en Tea (2021), un corsé rígido cubierto de conejitos rosas y azules. Aunque este tipo de obras es impactante, me pregunté si realmente articulan un cuestionamiento sólido de la mirada médica, pues podrían generar el efecto contrario: fetichizar los cuerpos de personas con discapacidad o expresar un interés morboso por aquello que queda fuera de la categoría restrictiva de lo “normal”, reforzándola.

 

Las pinturas fantasmales y diáfanas al óleo sobre papel de Alicia Ayanegui representan los atributos cambiantes de la diferencia en los fenómenos naturales, recordándonos una vez más la importancia de lo relacional. Había una encantadora obstinación en su obra de 2021 que dio título a la exposición. En la pintura, intenta capturar la interacción entre oscuridad y luz mediante amplias pinceladas que se detienen en la profundidad de las sombras, del negro al azul marino y a distintos grises, rodeando amenazantemente un áspero destello de luz amarilla. En Dentro (2021), pinceladas similares delinean la experiencia de estar en el interior mientras el cielo se disuelve bajo la lluvia afuera. La tormenta parece monumental; la parte superior del encuadre es completamente oscura, con una materia grisácea y parduzca que parece caer desde allí, pero el título nos recuerda que solo estamos observando el marco de la ventana pintada, experimentando la escena a varios niveles de distancia.

 

Como primera exposición de una galería completamente nueva que aspira a presentar un programa orientado hacia lo femenino y lo queer, “La luz proviene de ahí” fue un comienzo muy prometedor, evidenciando un nivel de cuidado y compromiso con la producción de artistas jóvenes y con lo local que, quizá tristemente, no es tan común de ver. Ojalá esa sea la próxima tendencia en consolidarse.

 

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Octubre 30, 2021