• Antonia Alarcón
    Tania Bello
    Andrea Ferrero
    Mili Herrera
    Lorena Mal
    María Naidich
    Miriam Salado
    Jessica Wozny
  • Vista de instalación: Algo latente tiembla, Campeche, CDMX, 2026
    Courtesy of the artist and Campeche, CDMX
    Fotos por Ramiro Cháves
  • Pensar lo vulnerable en el contexto actual implica connotaciones instintivas de fragilidad y desamparo. En su acepción más frecuente, el término remite a cuerpos, territorios o ecosistemas quebrantados, en relación a estructuras de poder marcadas por mecanismos de dominación y violencia sistémica.

     

    La exposición colectiva Algo latente tiembla en Campeche indaga en el concepto de vulnerabilidad en tanto espacio simbólico y sensible, donde el sentido de la realidad se vuelve maleable. Cada una de las obras aborda esta condición como un estado de apertura a lo mutable, incierto e impermanente, que trasciende lo humano y lo sintiente.

     

    Realizados por ocho mujeres artistas, los trabajos presentados rebasan toda experiencia subjetiva e individualizante, y proponen distanciarse de la concepción dual que suele oponer pasividad y acción, dependencia y autonomía, o unidad y alteridad. Aquí, las categorías se confunden y los contrarios cohabitan. Incluso la fuerza (creativa), el poder o el control –contrapartes antagónicas de la noción que nos interesa– se convierten más bien en su extensión. La vulnerabilidad aparece entonces como una energía que se construye, comparte y ejerce por encima de las lógicas tradicionales que articulan la coexistencia entre los seres terrestres.

     

    - Kristell Henry 

     

  • About the works

  • Una serpiente de cascabel aguarda en la entrada de la galería. Realizada por Miriam Salado a partir de casquillos de...

    Miriam Salado, Cascabel, 2022

    Una serpiente de cascabel aguarda en la entrada de la galería. Realizada por Miriam Salado a partir de casquillos de bala y latón vaciado que emula lenguas bífidas y colmillos, la pieza forma parte de una serie de hibridaciones entre distintas formas de defensa: aquellas naturales, características de la flora y fauna del desierto sonorense, y por otro lado, artefactos de fabricación humana que reflejan la violencia a la que es sometido este territorio. Si bien el cascabel de estas víboras venenosas funciona como advertencia de peligro, su sonido señala a la vez su presencia, dejándolas totalmente expuestas ante sus múltiples depredadores –una encrucijada que invita a aceptar la contradicción como filtro de lectura para esta exposición.

  • Andrea Ferrero investiga las lógicas espaciales del poder, a partir de los dispositivos arquitectónicos de control y vigilancia. Para esta...

    Andrea Ferrero, You can’t stop the world from being bad (Puerta), 2026

    Andrea Ferrero investiga las lógicas espaciales del poder, a partir de los dispositivos arquitectónicos de control y vigilancia. Para esta exposición, la artista subvierte dichos elementos, traduciéndolos a un lenguaje lúdico propio del imaginario infantil, caracterizado por una capacidad de percepción abierta y flexible que se mueve entre lo fantástico y lo real. Por medio de una pequeña puerta de castillo o fortaleza medieval –cuya escala miniatura recuerda los juguetes Little Tikes– la artista ofrece una versión endulzada de los sistemas de control que rigen nuestro deambular en el espacio público, al igual que nuestra vida íntima desde los primeros años del desarrollo humano. Los detalles ornamentales de la puerta nos remiten a las casas de muñecas, contrastando irónicamente con el peso de los cerrojos, las bisagras y las rejas. La presencia intrusa, en este escenario, de una polilla camuflada entre los elementos metálicos, irrumpe a manera de presagio.

  • La obra de María Naidich se interesa por la vitalidad y la potencia de la materia como agente mutable en el contacto con otros. Se aproxima a ella a partir de un vínculo colaborativo, en el que materiales y fuerzas naturales participan junto con ella del proceso creativo. Realizadas especialmente para la exposición, sus obras se componen de brazos de acero y pequeñas columnas de vidrio similares a las estructuras minerales conocidas como fulguritas. Estas resultan del impacto de un rayo sobre suelos arenosos, cuyas partículas quedan instantáneamente vitrificadas, convirtiéndose en testigos matéricos de los gestos súbitos de la energía atmosférica. Naidich imagina procesos análogos a estos fenómenos geológicos, generando materialidades híbridas que escapan a las formas de ordenamiento predominantes en el mundo científico. A la vez que sugiere una disposición para aprehender el mundo que elude las normas hegemónicas del conocimiento, su obra recuerda que todo aquello dotado de una forma física se encuentra en constante fricción con el entorno y las fuerzas intangibles que lo habitan, revelando el tránsito entre distintos estados como una condición intrínseca del ser.

    • María Naidich, ¿Cuánto tarda un rayo en convertirse en suelo?, 2026

      María Naidich, ¿Cuánto tarda un rayo en convertirse en suelo?, 2026

    • María Naidich, Sedimento rayo I, 2026

      María Naidich, Sedimento rayo I, 2026

  • Los ensamblajes de materiales orgánicos y domésticos de Jessica Wozny reinterpretan fotografías de sesiones terapéuticas capturadas en sanatorios europeos de los años 1920. Modelados en yeso o barro, cuerpos humanos abstraídos aparecen en posiciones de descanso y relajación. Se integran a las composiciones realizadas con fibras naturales y elementos textiles –prefabricados o confeccionados por la artista– que evocan formas de cuidado y contención, características de los procesos curativos. Además de promover el reposo, regímenes adaptados y tratamientos individuales –como la hidroterapia o el psicoanálisis– para sanar afecciones físicas y mentales, estos espacios propiciaban la convivencia prolongada y el contacto con la naturaleza. Aislados del mundo exterior durante largos periodos, sus habitantes compartían una experiencia marcada por la enfermedad, el dolor y la cercanía de la muerte. La aproximación de la artista a este contexto evoca la dimensión relacional e interdependiente de nuestra especie, así como la conectividad como una necesidad fundamental para el bienestar individual y colectivo.

  • Jessica Wozny, De la serie Sesiones/Sitzungen, 2022-25

  • Centrales en la práctica de Antonia Alarcón, el hilar y el tejer son para ella gestos universalmente primordiales para nuestra...

    Antonia Alarcón, Laguna de San Gregorio Atlapulco, 2024

    Centrales en la práctica de Antonia Alarcón, el hilar y el tejer son para ella gestos universalmente primordiales para nuestra existencia, aprendidos de especies tejedoras no-humanas, como aves, arañas u hongos. Su tejido de mimbre –que habita entre el altar y la cartografía– representa la joven laguna de San Gregorio Atlapulco, formada a raíz de los sismos de 1985 en el sur de la Ciudad de México. La obra de Alarcón rinde homenaje al cuerpo de agua que la acompañó en su misión de recolección, teñido y tejido de fibras vegetales endémicas de este territorio lacustre que encarna el carácter metamórfico del paisaje: todo lo que existe es permeable a procesos de cambio, contingencia y transformación.

  • Dejarse atravesar por la vulnerabilidad significa aceptar la reconfiguración de guías simbólicas y la creación de nuevos vocabularios. Entre negros...

    Tania Bello, Aleph, 2023

    Dejarse atravesar por la vulnerabilidad significa aceptar la reconfiguración de guías simbólicas y la creación de nuevos vocabularios. Entre negros y blancos, la obra de Tania Bello sobrepone volúmenes en apariencia incompatibles para formar una estructura vertical –la unidad totémica que reúne la tierra y el cielo. Los diferentes elementos conectados por el cobre (metal conductor) funcionan como componentes de un enunciado que antecede todo verbo, un conjuro cuyos secretos son legibles únicamente por medio de las formas: la esfera tornasolada aparece como el punto crítico en donde se encuentran la infinidad de planos y de temporalidades, así como el huevo negro, en la cima, evoca el conocimiento oculto, el misterio: es el recipiente hermético en donde ocurre la transmutación, donde los posibles se suspenden, se condensan y se reconcilian.

  • También las estructuras instituidas por el humano para contener lo social y cultural están sujetas a reconfiguraciones violentas e inesperadas...

    Lorena Mal, Sublevación, después de Ximeno y Planes (Fragmento no.1), 2018

    También las estructuras instituidas por el humano para contener lo social y cultural están sujetas a reconfiguraciones violentas e inesperadas ante los movimientos telúricos. El sismo de 1845 destruyó por completo la cúpula del entonces Templo de Santa Teresa la Antigua –actual Ex Teresa– y con ella, el mural de Rafael Ximeno y Planes Sublevación de los indios del pueblo del Cardonal (1812). Más de 200 años después, la artista Lorena Mal orquestó la reproducción de la pintura en su sitio de origen, antes de destruirla nuevamente. El fragmento presente en la exposición condensa distintas capas de memoria y da fe de la inherente fragilidad de aquello que se piensa eterno e inalterable, como la pintura, el patrimonio o la historia oficial. En la obra, destrucción y (re) construcción se responden, dejando al descubierto las grietas del sistema en el que reposan los dispositivos de poder, la transmisión de narrativas colectivas y nuestra relación con el pasado, cuya representación involucra siempre cierto grado de ficción.

  • Contra la opacidad (autotomía caudal) de Mili Herrera es la última escena de la serie de aventuras de un personaje...

    Mili Herrera, Contra la opacidad (Autotomía caudal), 2022

    Contra la opacidad (autotomía caudal) de Mili Herrera es la última escena de la serie de aventuras de un personaje ambiguo vestido de un traje-armadura, que personifica formas de dominación colonial. Tras penetrar la selva con ánimos de exploración, este caballero se extravía y camina a la deriva; para finalmente encontrarse inmovilizado y consumido por la naturaleza. La autotomía caudal es una estrategia biológica antidepredación de algunos reptiles: consiste en la autoamputación de su cola, la cual, una vez desprendida, continúa moviéndose, distrayendo al depredador y permitiendo al animal escapar de la amenaza. El cuerpo (humano) se muestra en la obra fragmentado, reducido a su estado mínimo: un globo ocular y los huesos de los pies. En el marco de la exposición, esta visión simboliza el abandono del ser en su versión patriarcal y dominante, cuyas motivaciones desaparecen carcomidas por la inmensidad que lo rodea.

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